jueves, 27 de agosto de 2015

Oftalmología pediátrica

Es una nueva área de super-especialización dentro de la oftalmología dedicada a tratar los problemas oculares de los niños. Se ve favorecida por los avances en genética y la aparición de nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento.


1. Test de oclusión. 2. Valoración del estrabismo con barra de prismas. 3. Sinoftóforo. 4. Oclusión.

Exploración ocular

Nunca es demasiado pronto para explorar a un niño pues incluso un recién nacido puede ser explorado si lo precisa. Retrasar el examen ocular hasta que el niño sea mayor, es incorrecto y puede ser muy grave. Cuanto antes se diagnostique un problema ocular antes se puede tratar y por tanto es mejor el pronóstico. Es importantísimo explorar a recién nacidos o niños de cualquier edad con pupila blanca (leucocoria) pues puede ser causada por enfermedades importantes (cataratas congénitas, enfermedad de Cotas) y excepcional-mente por un tumor maligno (retinoblastoma). Los prematuros deben examinarse lo antes posible y siempre antes de los 4 meses. Se debe explorar a todos los niños con antecedentes familiares de defectos oculares y los que entornan los párpados para ver mejor, tienen dolor de cabeza, fatiga visual, incapacidad de concentración o problemas escolares. En bebés y niños menores de tres años no se puede medir la visión pero se puede comprobar si las estructuras oculares son normales o defectuosas, es decir se puede comprobar si el niño tiene todo lo que hace falta para ver bien. Se valoran los reflejos pupilares, el brillo corneal y los movimientos oculares para detectar posibles estrabismos. En niños mayores se puede medir la agudeza visual con test infantiles. El fondo de ojo y los defectos de refracción se pueden valora a cualquier edad con el empleo de gotas ciclopléjicas. Sin ellas es imposible calcular la graduación exacta en niños ni con los métodos convencionales ni con los sistemas computado-rizados. Si al aplicar las gotas se observa alguna reacción anormal (enrojecimiento, fiebre, agitación, somnolencia) se debe suprimir y avisar al oftalmólogo. Las reacciones normalmente desaparecen en seguida. Con las pupilas dilatadas la luz es molesta y la visión es borrosa pero al pasar el efecto la visión vuelve en su totalidad. La dilatación pupilar tiene diferente duración (horas o días), según la clase de colirio o pomada empleado.


Ojo amblíope (vago, gandul)

Es aparentemente normal pero con visión deficiente incluso con gafas. Aparece en un 8% de los niños. Se trata ocluyendo el ojo sano. Los resultados son mejores cuanto más pequeño es el niño. La recuperación suele ser buena y rápida antes de los cinco años y no suele ser efectiva pasados los doce años.

Pseudoestrabismo (falso estrabismo)

El estrabismo aparente es un motivo muy frecuente de consulta. Los ojos están rectos pero parecen desviados. Los pliegues palpebrales prominentes y la asimetría facial producen la falsa impresión de giro. No requiere tratamiento.

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